No rechace a Jesús por culpa de la avanzada
Seamos honestos. En no pocos casos, el mayor obstáculo para que alguien se acerque a Cristo no es el ateísmo, ni la ciencia, ni la filosofía moderna, ni la cultura secular. El mayor obstáculo ha sido, muchas veces, la propia gente religiosa. No Jesús. No el evangelio. No la cruz. La avanzada. Sí, la avanzada. Esa que llega primero hablando en nombre de Dios, corrigiendo a todo el mundo, citando versículos, dando lecciones de moral, juzgando conductas ajenas, reclamando santidad, exigiendo reverencia, y al mismo tiempo viviendo con una incoherencia tan escandalosa que termina produciendo más rechazo que convicción. Esa avanzada que lleva Biblia debajo del brazo, pero no verdad en el corazón. Esa que sabe evangelizar en público, pero no sabe ser decente en privado. Esa que habla del cielo, pero negocia como si jamás hubiera oído la palabra integridad. Hay que decirlo sin maquillaje: una parte del descrédito del testimonio cristiano no se debe a persecución externa, sino a corrupción inte...