La tragedia que comienza cuando termina la emergencia
Todavía Colombia está contando muertos, atendiendo heridos y buscando desaparecidos. Esa es la tragedia inmediata, la que vemos todos los días en televisión y redes sociales. Pero mientras avanzan los rescates empieza otra etapa, menos espectacular y probablemente mucho más larga: reconstruir lo que el terremoto destruyó en cuestión de segundos. Las cifras de la UNGRD muestran la dimensión del problema: 12.828 viviendas destruidas, 73.455 viviendas averiadas y 121 edificios colapsados. No son solamente números. Entre viviendas destruidas y averiadas estamos hablando de 86.283 unidades habitacionales afectadas. Si utilizamos, únicamente para dimensionar el problema, un promedio conservador de tres personas por vivienda, estaríamos hablando de cerca de 259.000 colombianos vinculados a hogares directamente afectados. Dentro de esa población hay una situación especialmente dolorosa. Las 12.828 viviendas totalmente destruidas representarían, con ese mismo promedio, unas 38.484 persona...